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jueves, 30 de agosto de 2012

El Islam y la Espada: El Andaluz y la Espada



En el colegio mis profesores me enseñaron, en parte a tortas, que los árabes nos invadieron y dominaron la parte inferior de la península ibérica durante algo más de siete siglosEn 1492 finalmente los expulsamos de nuestro indomable país. Esta historia tan perfecta e idílica siempre me hacía sospechar. Las tortas, aunque no me venían nada mal, sirvieron de poco. Mi terrible carácter sigue sin enderezar. Pero para animarme a bucear en la fabulosa biblioteca de mi madre, no hacían ninguna falta: los libros han sido mi pasión desde niño.
Enseguida entendí que la historia de Al-Andalus, la España musulmana, no era tan sencilla, sino mucho más fascinante. El norte de África no estaba tan poblado como para que la península la invadiese tanta gente, lo que sí parece que invadió nuestro país fue una cultura más avanzada que la que teníamos por entonces. O mejor dicho la que tenían sus antiguos pobladores. Esas diferencias entre “nosotros” y “ellos” nunca me ha quedado muy claras tampoco. Los judíos eran una parte importante de la población, y tanto ellos como el resto no parecían muy contentos con los gobiernos de sus nobles godos. Seguramente cuando llegaron esos pocos soldados árabes como estandartes de una cultura mucho más moderna serían acogidos más como un cambio hacia algo mejor que como una nueva dominación.
Cuando llegaron los árabes con el Islam, la península era un lugar donde la religión católica llevaba apenas tres siglos establecida. Llegó en el segundo siglo de nuestra era, pero no fue hasta el cuarto cuando se extendió.
No es difícil imaginar que tras unos tiempos tan convulsos, los años de dominación de los musulmanes probablemente supusieron un alivio y dieron una estabilidad hasta entonces desconocida en el territorio.

Todavía discutimos si Abd Al Ramán era realmente un guerrero árabe o en realidad un visigodo que conquistó Córdoba y se convirtió al Islam, cuando es mucho más interesante imaginar cómo sería la cultura híbrida que nació de todo este movimiento de distintos pueblos.

Los judíos
 llevaban en la península muchísimo tiempo. Lo que Sabemos es que entonces sus comunidades eran varias, y muy activas y proselitistas. Su religión compitió con la cristiana, que no era aún la oficial del imperio en aquel tiempo.Cuando llegaron los visigodos, cristianos arrianos, no los persiguieron, pero en el siglo VI el rey Recaredo se convirtió al catolicismo, su situación cambió. Para los judíos, que empezaron a sufrir persecuciones y unas leyes durísimas en su contra, la llegada de los tolerantes musulmanes fue una liberación, como lo fue para los cristianos descendientes de Witiza.

Pero los años del emirato y el califato de Córdoba, son tiempos de una convivencia ejemplar de distintas culturas. Todos, musulmanes, judíos y católicos, o los que no practicamos ninguna de esas religiones, deberíamos aprender de aquel tiempo de convivencia, que sucedió en nuestro país, aun cuando era algo muy diferente.


En el año 711 llegaron los primeros musulmanes a este país, cuando no existía España como nación. Durante casi800 años, cristianos y árabes convivieron e intercambiaron sus culturas. Todo lo que entonces ocurrió es parte de vosotros.

Se conoce por el nombre de Al-Andalus a los 800 años de gobierno musulmán en nuestro país. Este extenso periodo constituye una de las partes fundamentales de nuestra Historia, de extraordinaria riqueza artística, cultural, política y económica. Para muchos de nosotros se trata de una cultura extraña que nos produce, por la ignorancia de sus costumbres, un rechazo injustificado.

Durante el periodo andalusí, la convivencia entre musulmanes, judíos y cristianos hizo de Al-Andalus el país europeo más desarrollado de toda la Edad Media. Esa convivencia fue posible gracias a que cada pueblo mantuvo sus costumbres, leyes y creencias. Su población estaba integrada por visigodos, hispano-romanos, árabes y bereberes, que hablaban el mismo idioma, el árabe.

Aportaciones del mundo musulman:

 

De todos es conocida la inmensa riqueza que el arte musulmán dejó en este país.
No sólo nos dejaron bellísimos edificios, mezquitas y palacios. Todo el arte español posterior al paso de los musulmanes está impregnado del legado andalusí. Así podemos encontrar motivos decorativos musulmanes en numerosas construcciones cristianas del románico y el gótico, por no hablar del mudéjar.

Pero el legado musulmán no sólo se ciñe al apartado artístico. Los innovadores sistemas de riego, las técnicas agrarias o el diseño de los jardines son otras aportaciones de este pueblo. Introdujeron también la brújula, el actual sistema de cifras indio, el papel y la pólvora.

Pero esto no es todo. Un 30% de los vocablos de nuestro idioma proviene del árabe y, todavía hoy, existe en nuestro país un tribunal que crearon los musulmanes. Se trata del Tribunal de Aguas de Valencia, que se reúne en una de las puertas de la catedral de la ciudad para resolver los conflictos que causa el reparto del agua de riego en toda la vega valenciana. Se celebra un juicio oral cuya resolución aceptan tanto el demandante como el demandado, y que es admitida por nuestro ordenamiento jurídico como parte de nuestra Costumbre.

Por aquel entonces, Córdoba era una de las cuatro ciudades más grandes del mundo junto a Bagdag, Constantinopla y El Cairo, y bajo su influencia se levantaban más de 500 mezquitas, 600 baños públicos 800fuentes, cuando en el resto de Europa se desconocía la higiene.

La lengua árabe fue en al-Andalus sinónimo de refinamiento y erudición, No sólo estudiaban árabe los musulmanes, también los propios mozárabes, cristianos que permanecieron bajo dominio musulmán, acabaron expresándose y escribiendo en este idioma. Lo mismo que los judíos, comunidades ambas muy participativas en la vida pública de al-Andalus. En este sentido, existe un elocuente pasaje de Álvaro de Córdoba quejándose del auge del árabe en el siglo IX: "Muchos de mis correligionarios leen poesías y cuentos árabes, y estudian las obras de los filósofos y teólogos musulmanes, no para rebatirlas sino para aprender a expresarse en el lenguaje árabe más correcta y elegantemente"

La educación y el saber tuvieron desde el principio enorme importancia en el mundo musulman, como así lo demuestran las propias tradiciones que fueron seguidas hasta sus últimas consecuencias. Frases como "Busca el saber desde la cuna hasta la tumba" o "No hay nada más importante a los ojos de Dios que un hombre que aprendió una ciencia y la enseñó a las gentes" son algunas de las máximas más influyentes en la época. Los propios emires y califas, como Abderrahman II, Abderrahman III y al-Hakam II, fueron grandes eruditos que se rodearon de sabios y pusieron la enseñanza al alcance de todo el mundo. Hicieron traducir las principales obras del saber greco-helenístico, crearon bibliotecas públicas y privadas –algunas tan célebres como la de al-Hakam II–, y edificaronmezquitas y madrazas en las que se impartían las ciencias religiosas y la jurisprudencia. Algunos fueron excelentes poetas, como el propio rey al-Mutamid de Sevilla, y su amigo y visir Ibn Ammar.

Por: Jorge Lopez de guereñu, artista y profesor de Bilbao, dirige varios eventos culturales y participa en varias publicaciones.

El Islam y la Espada: Testimonio de Historiadores, Escritores y Filósofos



Es extraño encontrar personas con el corazón lleno de odio, acusando al Profeta Muhammad (la paz sea con él) de violencia y crueldad, o que haya propagado la religión del Islam con la espada.
Pero la verdad fue dicha por grandes hombres del conocimiento, de la ciencia y de la sabiduría. Ellos respondieron y rechazaron estas falsas acusaciones.

 respuesta: académico Louis Sédillot.

Uno de los más eminentes defensores del Profeta, un hombre que demostró la falsedad de estas acusaciones, es el historiador francés Louis Sédillot. Él escribió: Es como una distorsión de los hechos de la historia, cuando algunos escritores acusan al Profeta Muhammad (la paz sea con él) de crueldad. … Ellos olvidan que no escatimó esfuerzos para eliminar el deseo heredado de venganza entre los árabes; a pesar del hecho que la venganza estaba esparcida en arabia como la esgrima estaba en Europa. Ellos no leen las Aleyas del Corán por las cuales el Profeta rompió el horrible hábito de enterrar vivas a las niñas recién nacidas. Ellos nunca piensan en el perdón que concedió a sus peores enemigos luego de la conquista de La Meca. Tampoco consideran la misericordia que mostró hacia muchas tribus durante la guerra. … ¿Saben que nunca abusó de su poder para llenar el deseo de crueldad? Si alguno de sus compañeros cometía un error, él lo detenía y lo corregía. Es bien sabido que rechazó la opinión de su compañero cercano Omar Bin Al Khattab en cuanto a matar a los prisioneros de guerra. Cuando llegó el momento de castigar a Bani Quraydha, dejó la sentencia a Sad Bin Muath, quien solía ser el aliado de Bani Quraydha. También perdonó al asesino de Hamza, y nunca rechazó solicitudes de bondad y perdón.” Louis Sédillot, citado del libro “El Islam, entre la equidad y la ingratitud”, página 134.

2ª respuesta: Dra. Karen Armstrong.

La investigadora Karen Armstrong escribió en la introducción de su libro “Muhammad: la biografía del Profeta”: “Es incorrecto suponer, como algunos dicen, que el Islam sostiene la violencia e intolerancia en su esencia. El hecho es que el Islam es una religión global, y no es, para nada, caracterizada por atributos agresivos del Oriente contra el Occidente.” (2)
Algunos occidentales encontraron que estas acusaciones son causadas por antiguos resentimientos. Armstrong continua diciendo: “Nosotros, en el oeste, estamos en necesidad de liberarnos de algunos antiguos resentimientos. Y tal vez sería bueno comenzar con el Profeta Muhammad (la paz sea con él).  Él fue un hombre muy compasivo. … Él fundó una religión y una tradición cultural que no se basó en la espada, a pesar del mito occidental, y cuyo nombre ‘Islam’ significa paz y reconciliación.” (3)


3ª respuesta: Dyson.

El escritor alemán Dyson dice: “Es un error de uno mismo el creer lo que otros tratan de promover sobre el Islam, que su progreso y establecimiento se debe a la espada. La causa principal de la expansión del Islam se debe a esta hermandad religiosa, y a la nueva vida social que preparó y hacia la cual llamó. También se debe a la honorable vida conducida por el Profeta Muhammad (la paz sea con él) y a los califas posteriores a él. Sus vidas estaban llenas de virtud y sacrificio a un nivel que le dio al Islam un gran e insuperable poder.” (4)

4ª respuesta: Reinhart Dozy.

El erudito neerlandés Dozy clarifica y asegura que el Profeta Muhammad (la paz sea con él) no obligó a nadie a abrazar al Islam. Él dice pocas, pero decisivas palabras: “¡No fue forzado a nadie!” (5)
No hay una sola prueba de que el Profeta Muhammad (la paz sea con él), ni siquiera por una vez, haya obligado a un ser humano a abrazar el Islam, ni siquiera con presión emocional. Entonces, ¡¿cómo es verdad que utilizó violencia y espadas?!

5ª respuesta: Gustave Le Bon.

El gran historiador Gustave Le Bon argumenta: “El Islam no se propagó por la espada, sino sólo por la predicación. Sólo por eso fue aceptado por el pueblo que derrotó a los árabes recientemente, como turcos y mongoles. El Corán llegó a India, el lugar donde los árabes eran sólo transeúntes. … y no fue menos extendido en China, donde los árabes no conquistaron tierras.” (6)
Y agrega: “El poder no fue un factor en la propagación del Islam; eso se debe a que los árabes dejaron a la gente que vencieron libres para practicar su propia religión.” (7)

6ª respuesta: Laura Veccia Vaglieri.

La escritora italiana Laura Veccia Vaglieri expresa: “El Islam no permite esgrimir una espada, excepto en legítima defensa; prohíbe totalmente la hostilidad. La Ley del Islam permite la batalla en defensa de la libertad de conciencia para establecer la paz y garantizar la seguridad y el orden.” (8)
Eso fue lo que ocurrió en varias batallas, como la batalla de Badr (Ramadán 17, año 2 d.H. o abril del año 624 d.C.); la batalla de Uhud (Shawal, año 3 d.H. o abril del año 624 d.C.), y en la batalla de Al Ahzab (Shawal, año 5 d.H. o marzo del año 627 d.C.). Todas ellas fueron batallas en defensa propia.
Otras batallas, como la batalla de Qaynuqa (sábado 15 de Shawal, año 2 d.H. o 9 de abril del año 624 d.C.), la batalla de Nadir (Rabi Awal, año 4 d.H. o agosto del año 625 d.C.), la batalla de Qurayza (Dhi Al Qida, año 5 d.H. o abril del año 627 d.C.), y la batalla de Khaybar (Muharram, año 7 d.H. o mayo del año 628 d.C.), fueron todas resultados de la traición, alianza en contra de los musulmanes, violación de acuerdos, e intentos de asesinar al Profeta (la paz sea con él).

7ª respuesta: Thomas Carlyle.

Las palabras del académico Thomas Carlyle son suficientes para probar que el Profeta (la paz sea con él) no propagó el mensaje del Islam con la espada. Dijo: “Acusar a Muhammad (la paz sea con él) de confiar en la espada para que la gente responda a su predicación ¡es un sin sentido incomprensible!” (9)
Él explicó además: “Se ha dicho mucho de la propagación religiosa de Muhammad por la espada. … Si se toma esto como argumento de la veracidad o falsedad de una religión, hay un error radical en ello. La espada, sí, pero ¿dónde hallaremos nuestra espada? Cada nueva opinión, en su inicio, es precisamente una individualidad. Siendo uno sólo el que tiene fe en ella entre todos los vivientes, siendo por lo tanto uno el que se opone a todos los demás. Poco conseguiría en empuñar una espada emprendiendo la propaganda. ¡Primero debe conseguir su espada! En general, una cosa se propagará por sí misma si puede. Tampoco desdeñó la espada la religión cristiana cuando la tuvo. Carlomagno no convirtió a los sajones por la predicación. Me importa muy poco la espada, permito que una cosa luche en este mundo con una espada, lengua o cualquier arma que tenga o pueda conseguir. Podemos dejar que predique, publique folletos y luche con todo el empuje que pueda; emplee pico y garras, aquello de que disponga; lo cierto es que a largo plazo sólo conquistará lo que merezca ser conquistado. Lo único a que puede vencer, es lo inferior a ella, lo superior nunca. En este gran duelo, la naturaleza misma es la jueza, y no puede equivocarse: lo que está más arraigado en la naturaleza, lo que llamamos más verdadero, eso y no otra cosa crecerá al final.” (10)
8ª 

8ª respuesta: M. K. Ghandi:

"…Estoy más convencido que nunca de que no fue la espada lo que conquistó un lugar para el Islam en aquellos días. Fue más bien la simplicidad rígida, la modestia total del Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, el escrupuloso cumplimiento de sus promesas, su intrepidez, su valentía, su absoluta fe en Al-lah y su propia misión. Esto, y no la fuerza, es lo que lo llevó a tener éxito y a superar todos los problemas que se le presentaron". Young India, 1924. 
 

9ª respuesta: Edward Gibbon:

"El más grande éxito en la vida del Profeta Muhammad, sallallahu ‘alaihi wa sallam,  se debió únicamente a su fuerza moral y sin la intervención de la espada". Historia del Imperio Sarraceno. Londres, 1870.

10ª respuesta:A. S. Tritton:

"La imagen del soldado musulmán con una espada en una mano y el Corán en la otra es completamente errónea".Islam. Londres, 1951. Pág. 21.

11ª respuesta: De Lacy O'Leary:

"La historia deja en claro que el mito de fanáticos musulmanes arremetiendo por todo el mundo e imponiendo el Islam por la fuerza sobre los pueblos conquistados es una de las cosas más increíblemente absurdas que los historiadores jamás hayan dicho".
El Islam en una Encrucijada. Londres, 1923. Pág. 8.


12ª respuesta: K.S. Ramakrishna Rao:

"Mi problema al escribir esta monografía no ha sido tan grave, ya que ahora no se nos presenta por lo general una historia tan distorsionada y no se requiere de mucho tiempo para detectar las injurias hechas contra el Islam. Por ejemplo, la teoría del Islam y la espada no se nombra más en ningún lugar decente. El principio Islámico de: 'no hay obligación en la religión', es un precepto bien conocido".
Muhammad, El Profeta del Islam. Riad, 1989. Pág. 4.

13ª respuesta: James A. Michener:

"Ninguna otra religión en la historia se expandió tan rápido como el Islam… En Occidente se tiene la noción de que esto fue posible gracias a la espada. Sin embargo, ningún erudito de hoy en día acepta esa idea, y el Corán es muy explícito en apoyar la libertad de conciencia".
Islam – La religión mal interpretada, Readers' Digest (Edición Americana). Mayo de 1955.

14ª respuesta: Lawrence E. Browne:

"Por cierto, estos hechos bien establecidos pasan a borrar las ideas tan ampliamente difundidas en escritos cristianos de que los musulmanes obligaban a la gente a aceptar el Islam por la fuerza a donde quiera que iban".La Perspectiva del Islam. Londres, 1944.

15ª respuesta: Sigrid Hunke

La orientalista alemana Sigrid Hunke en su libro Dios es diferente rechaza la pretensión de que el Islam ha sido divulgado por la espada al aclarar que "La tolerancia de los árabes ha desempeñado un papel decisivo en la extensión del Islam, al contrario de la pretensión de que esta religión ha sido divulgada mediante el fuego y la espada, algo que se considera como una gran falacia contra esta religión", y también que: "Los adeptos de otras religiones, como los cristianos, los judíos, los sabeos y los idólatras, insistían ellos mismos voluntariamente a convertirse al Islam Sigrid Hunke: Allah ist ganz anders, Horizont verlag, 1980, p. 421; y también nuestro libro:El Islam en el espejo del pensamiento occidental, op. cit. Pp. 106 y ss.

16ª respuesta: León Tolstoi

El gran escritor ruso, León Tolstoi, que contribuyó grandemente a la literatura y a la historia de Rusia y fue autor de obras tan emblemáticas como Guerra y Paz es conocido también por su labor como pensador y filósofo.
Dijo : "En lo que se refiere al hecho de preferir el Islam por encima del cristianismo ortodoxo..., puedo decir que simpatizo plenamente con tal conversión. Esta afirmación puede resultar extraña en mí, que valoro los ideales cristianos y las enseñanzas de Cristo en su sentido puro más que ninguna otra cosa en el mundo. No tengo duda de que el Islam es en su acepción más externa una ideología superior a la de la Iglesia Ortodoxa. Por lo tanto, si existieran sólo dos opciones: adherirse a la Iglesia Ortodoxa o al Islam, cualquier persona sensata no dudaría en su elección y preferirá aceptar el Islam con su principio de creer en un solo Dios y en Su Profeta en lugar de los complejos e incomprensibles dogmas teológicos tales como la Trinidad, la redención, los sacramentos, los santos y sus imágenes y las complicadas ceremonias..."

17ª respuesta: Johann Wolfgang von Goethe

Johann Wolfgang von Goethe, está considerado como el mejor escritor en lengua alemana de todos los tiempos, además de Poeta, Pintor, humanista, Científico y Filósofo. El nombre de Goethe ha sido dado al Instituto estatal de Alemania que está encargado de difundir el idioma alemán en todo el mundo, así como a incontables instituciones.
En sus Notas y Ensayos al Diván Escribió:
Cualquiera podría maravillarse por la gran eficiencia del Libro. Esto es por lo que ha sido declarado como 'increado' por sus reales admiradores (los musulmanes)”. A esto, añade: “Este libro continuará siendo altamente efectivo para toda la eternidad”. (WA I, 7, 35/36).

En este mismo sentido, Goethe dijó también acerca del profeta:
(Muhámmad) es un profeta y no un poeta y, por lo tanto, su Corán tiene que ser visto como una ley divina y no como un libro humano escrito para la educación o el entretenimiento”. (Noten und Abhandlungen zum Westöstlichen Divan, WA I, 7, 32).
Hoy se conservan en el Archivo de Goethe y Schiller, localizado en Weimar (Alemania), los manuscritos de los primeros estudios coránicos de Goethe
En el Diván, Goethe escribe: 
"¿Es el Corán eterno?
No lo dudo.
Éste el es libro de los libros
Lo creo más allá del deber de los musulmanes (de creerlo así)”.

(WA I, 6, 203)

Además de la fascinación que le produce el lenguaje del Corán, así como su belleza y sublimidad, Goethe se siente atraído también por su significado religioso: la Unidad de Dios y la convicción de que Él se manifiesta en Su creación. La multiplicidad y complejidad de los fenómenos naturales indican también la existencia de Un Dios único. Goethe habla de “la grandeza de Dios en lo pequeño” (Gottes Grösse im Kleinen).
En el Diván, Goethe refuta asimismo el dogma cristiano de la divinidad de Jesús y afirma la Unidad de Dios:
“Jesús se sintió puro y reflexionó
únicamente sobre el Dios Único.
Quien le hizo ser un dios
ofende su sagrada voluntad.
Y, de este modo, la verdad tiene que resplandecer,
tal y como Muhammad también logró hacer.
Por medio sólo del nombre del Uno
él gobernó todo el mundo”.

18ª respuesta: Michael H. Hart

En 1978, el Historiador Michael H. Hart publicó un libro que se transformó en un Best Seller y fue traducido en 15 Idiomas.
El Top 100: La clasificación o ranking de las 100 personas más influyentes de la Historia

Vamos a ver el Top 10:


-Muhammad (570–632)
2- Isaac Newton (1643–1727)
-Jesus Christ (7–2 BC – AD 26–36)
4 -Gautama Buddha (563 BC–483 BC)
-Confucius (551 BC–479 BC)
6- St. Paul (5–67)
-Cai Lun (50–121)
8 -Johannes Gutenberg (1398–1468)
-Christopher Columbus (1451–1506)
10 -Albert Einstein (1879–1955)

Michael H. Hart, dijó respecto a su elección del Profeta Muhammad (s.a.s) “Mi elección de Muhammad como el número uno en la lista puede sorprender a algunos lectores y puede ser cuestionado por otros, pero él fue el único hombre en la historia quien ha sido verdaderamente exitoso en ambos niveles: religioso y secular.” Michael H. Hart, “Los 100: un ranking de las personas más influyentes de la historia”, Nueva York; Compañía Editorial Hart, Inc., 1978, página 33.

19ª respuesta: R. Bosworth - Smith

El Reverendo R. Bosworth - Smith escribió en “Muhammad y Muhammadismo” en 1946: “Muhammad era Cesar y Papa (líder político y líder religioso) en uno; pero él no tenía las pretensiones de Papa; y Cesar sin las legiones de Cesar: sin un ejército en pie, sin guardia personal, sin un palacio, sin rédito fijo; si alguien tenía el derecho de decir que él gobernaba por el derecho Divino, ese era Muhammad, porque tenía todo el poder sin sus instrumentos ni ayudas. Él no quería obtener el poder. La sencillez de su vida privada estaba en consonancia con su vida pública.”

 

20ª respuesta: Alphonse de Lamartine   

Expresó: “Filósofo, orador, apóstol, legislador, guerrero, conquistador de ideas, restaurador de los dogmas racionales y de un culto sin imágenes; fundador de veinte imperios terrestres y de un imperio espiritual, ése es Muhammad. Atendiendo a todos los estándares con los que la grandeza humana puede medirse, podemos preguntarnos: ¿Hay un hombre más grande que él?” Lamartine, “Historire de la Turquie”, Paris, 1854, Volumen II, páginas 276 - 277


21ª respuesta: George Bernard Shaw

Famoso escritor dice: “En mi opinión, lejos de ser un anticristo, debe ser reconocido como salvador de la humanidad. Creo que si un hombre como él asumiese el gobierno del mundo moderno, conseguiría resolver todos sus problemas de una manera que es muy necesario para lograr la paz y la felicidad.” George Bernard Shaw, “El auténtico Islam”, Singapur, Volumen 1, Número 8, 1936.

Referencias:

1-Louis Sédillot, citado del libro “El Islam, entre la equidad y la ingratitud”, página 134.
2- Karen Armstrong, “Muhammad: biografía del Profeta”, página 19.
3- Karen Armstrong, “Muhammad: biografía del Profeta”, página 393.
4- Dyson, “Muhammad Bin Abdullah”, página 59.
5- Reinhart Dozy, “Suplemento a los diccionarios árabes”, Introducción del libro.
6- Gustave Le Bon, “Civilización árabe”, páginas 128 – 129.
7- Gustave Le Bon, “Civilización árabe”, página 127.
8- Laura Veccia Vaglieri, “Una interpretación del Islam”, páginas 11 – 12.
9- Véase Abbas Mahmud Al Aqqad, “Los hechos del Islam y la falsedad de sus opositores”, página 227.
10- Thomas Carlyle, “Los héroes”, página 76.

El Islam y la Espada: La Espada del Islam



Ante todo, debemos poner de manifiesto una de las bases fundamentales del Islam, citada claramente en el Corán. Es la libertad religiosa. Dice el Libro Sagrado en la sura 2, versículo 256: "No hay coacción en la religión". Debido a ello, el Islam somete la cuestión de la creencia y la incredulidad a la voluntad y la satisfacción del hombre. Dice el Corán en la sura 18, vers. 29: "Quien quiera creer, que crea, y quien quiera negarse a creer, que no crea". El Corán revela esta cuestión con claridad al Profeta (s.a.s), al anunciarle que lo que le corresponde es comunicar el mensaje de Dios a la humanidad y que él no tiene ningún poder para convertir a la gente al Islam. En la sura 10, vers. 99 dice Dios: "¿Acaso puedes tú obligar a la gente a que sean creyentes"; en la sura 88, vers. 22 dice: "No tienes potestad sobre ellos" y en la sura 42, vers. 48 dice: "Y si se apartan, no te hemos enviado como guardián de ellos. A ti sólo te incumbe comunicar". Todo esto asegura que el Corán rechaza definitivamente obligar a la gente a convertirse al Islam.

El Islam ha definido el método que los musulmanes deben seguir en la divulgación del Islam, que es la sabiduría y la buena exhortación. Dice el Corán en la sura 16, vers. 125: "Llama al camino de tu señor por medio de la sabiduría, la buena prédica y convenciéndoles de la mejor manera". Dice también en la sura 2, vers. 83:“...hablad a la gente con la mejor manera”. A este respecto se citan en el Corán más de 120 versículos que llaman todos a la divulgación del Islam mediante el convencimiento, la sabiduría y el respeto de la libertad humana en aceptar o rechazar la religión. Después de conquistar la Meca y el definitivo triunfo, el Profeta ha liberado a todos los presos y no obligó a ninguno a creer en el Islam al decirles: Iros. Sois todos libres

No se sabe en toda la historia del Islam que los musulmanes hayan obligado a nadie, sea cristiano o judío, a adoptar al Islam. Prueba de ello es la primera constitución puesta por el profeta Muhammad después de haber emigrado a Medina, en la que cita que los judíos componen una parte de la sociedad de Medina junto con los musulmanes, y que aquéllos tienen el derecho de quedarse fieles a su religión. También el segundo califa, ‘Umar B. al-Jattáb, al entrar en Jerusalén hizo un convenio de seguridad con los cristianos en el que consta que éstos, sus iglesias y su cruces están seguros y que no se debe obligar a ninguno de ellos a dejar su religión.
Las primeras personas en aceptar el Islam de manos del Profeta Muhammad (s.a.s), fueron su esposa Jadiyah, que Dios Esté Complacido con ella, su sirviente Zaid, que Dios Esté Complacido con él, y su primo de 11 años ‘Ali, que Dios Esté Complacido con él.
Entre quienes se unieron más tarde a esta fe en Meca se encuentran: Abu Baker, un honesto mercader; ‘Umar, el hombre de hierro de Arabia; ‘Uzman, un tímido negociante; Hamzah, el valiente tío del Profeta,(s.a.s) y Bilal, el esclavo de una familia pagana, que Dios Esté Complacido con todos ellos. ¡Simplemente no pudieron resistirse a la supuesta "espada mágica" de un humilde y solitario profeta! No obstante, el pequeño número de seguidores de la nueva fe fue expulsado de Meca rápidamente.
En la ciudad a la cual emigraron, Medina, la gente no solamente dio la bienvenida a los musulmanes, sino también a la "espada" que supuestamente fue usada para que la gente se convirtiese al Islam. Este no fue el fin de la historia,  y la "espada" continuó atrayendo a más gente, hasta que toda Arabia se unió a esta fe. En relación con la población del resto del mundo, los árabes constituían entonces una pequeña minoría. Una parte de ésta minoría decidió llevar la "espada" más allá de los límites del desierto arábigo y hasta los poderosos imperios de Roma y Persia, los litorales mediterráneos, la costa de Malabar y las islas de las Indias Orientales. Muchas personas se rindieron ante esta "espada" y decidieron unirse a la fe.
Los musulmanes han gobernado España durante 800 años, jamás han forzada a la gente a convertirse en musulmanes. En la mayoría de los países musulmanes conviven 14 millones de cristianos y judíos desde la época de colonización, desde entonces varias generaciones de cristianos y judíos viven aún en esos países sin haber sido forzados en ningún momento a cambiar de religión.
En la India, el 80 % de la población es no musulmana, todos testifican que jamás se ha utilizado la espada para propagar el Islam.
En Indonesia y Malasia, vive la mayor población de musulmanes en todo el mundo, 260.000.000 de musulmanes en total. Y la pregunta es: “ Cuando se ha recogido en la historia de la humanidad, que un ejército de musulmanes haya llegado a estos países?”
En la Costa Oeste Africana, ha llegado también el Islam, y nos hacemos la misma pregunta: “Qué ejercito de musulmanes han llegado a estas costas?”
En Estados unidos y en Europa se registra un gran número de conversiones al Islam, “¿qué espada ha forzado a estas personas a cambiar de religión?

Se sabe de sobra que los ejércitos del Islam no llegaron a Asia del sur ni al oeste de África, lo que significa que esta religión se extendió en tales zonas por medio de los comerciantes y los sufíes islámicos cuyo comportamiento y conducta han sido los factores principales para que los indígenas asiáticos y africanos se convirtieran voluntariamente al Islam.
¡Qué filosa estaba la hoja de la "espada"! Simplemente conquistaba los corazones y los cuerpos se rendían automáticamente. Pero, ¿qué es en realidad esta "espada" mediante la cual se difundió el Islam? Es la espada de la verdad, cuyo resplandor elimina toda falsedad de la misma manera que la luz elimina la oscuridad.
¿Ha perdido esta espada su filo? No, al contrario. Hoy en día aún continúa penetrando en los corazones de innumerables hombres y mujeres a pesar de los esfuerzos implacables de gente que quisiera que la oscuridad prevalezca por encima de la luz del Islam debido a sus propios intereses.

lunes, 27 de agosto de 2012

Trabajo y Papel de la Mujer en el Islam


El Derecho de la Mujer al Trabajo aparece expresado en el Sagrado Corán de forma indirecta en el siguiente versículo: 
Dios dice en el Sagrado Corán:
4:(32) "Los hombres tienen una parte de lo que han adquirido y Las mujeres tienen una parte de lo que han adquirido"  

El Creador iguala entre el hombre y la mujer en su derecho a poseer lo que han ganado, ya sea a través de la herencia, el trabajo retribuido o cualquier otra forma legal. Así, ya desde tiempos del Profeta Muhammad (s.a.s) algunas mujeres trabajaban en la agricultura, el hilado, la dirección de trabajos manuales, la atención de enfermos y heridos o el comercio y la política, como demostraron las esposas del Profeta "Khadiya" y "Aisha".
Precisamente porque se reconocía el derecho de la mujer al trabajo y a la propiedad, el Islam gravó sobre ella el impuesto del "Zakat" (ayudar a los necesitados) que es el Segundo Pilar del Islam, al igual que pesa sobre cada hombre. Y el "Zakat" no es otra cosa que colaborar en la construcción del Islam.

Sin embargo, el Islam no obligó a la mujer a trabajar fuera de casa, sino únicamente al hombre, obligando a éste además a hacerse cargo de la manutención de la mujer, ya sea ésta madre, hermana, esposa o hija. Esto se debe a que en el Islam el primer y más importante deber de la mujer es educar y criar a sus hijos, que son el resultado de la educación de los padres y en especial de la madre. De esta forma, la mujer se convierte en la constructora del futuro, compartiendo con el hombre la construcción del presente.

En cualquier caso, el Islam considera que la participación activa de la mujer es básica, como miembro que es de la sociedad. A pesar de ello, la mujer posee particularidades físicas, fisiológicas y psíquicas que la condicionan o no para cierto tipo de actividades, por lo que algunos Ulemas "Sabios" no consideran adecuada su participación en ciertos campos, como la construcción, la minería, la defensa e incluso la política, para algunos sin embargo, esto último es discutible pues la mujer del Profeta, "Aisha", participó activamente en este ámbito. Y además, la mujer puede participar en la política como es indicado en el Corán:

60:(12) "¡Oh Profeta! Cuando acudan a ti las creyentes para jurarte fidelidad, [comprometiéndose a] que [en lo sucesivo] no atribuirán divinidad a nada excepto a Dios…" 

En el Islam el papel fundamental de la mujer es el de madre y esposa, para lo cual  la educación es esencial. Y el trabajo fuera de casa está permitido siempre y cuando no afecte a su papel en la familia. Para la mujer musulmana la educación es una obligación y el trabajo es opcional.

En lo que respecta a las sociedades árabes, hay que señalar que las costumbres, hasta hace poco tiempo, han considerado que el lugar de la mujer es su casa, pues ha sido creada en primer y último término para ser madre y esposa. Y si tiene la oportunidad de trabajar fuera de casa, no todos los trabajos le convienen. Así, le será suficiente ser profesora, enfermera, secretaria o trabajar en el campo de los servicios sociales. Pero lo que no es aceptado es que sea ingeniero, arquitecto o directora de una empresa. Sin embargo, esta opinión ha disminuido en la mayoría de estas sociedades, especialmente la urbana, aunque se mantiene sobre todo en las zonas rurales.

Por otro lado, hay algunos factores que impiden a la mujer trabajar, como: el sistema educativo o la poca confianza que tienen los empresarios en la capacidad de la mujer. Algunos también piensan que el derecho y las leyes islámicas impiden a la mujer trabajar, aunque ésta es una opinión errónea pues el Islam permite a la mujer trabajar, demostrando además que el sexo no tiene nada que ver con la capacidad intelectual del individuo. Pero, sobre todo, hay que señalar que en el mundo árabe no existen las mismas oportunidades de trabajo y tampoco una igualdad salarial, a pesar de que sus constituciones señalan que ha de haber una igualdad entre hombres y mujeres en este ámbito. Pero tampoco hay que olvidar que esto también ocurre en Europa y la mayoría de los países occidentales.

En cualquier caso, la integración de la mujer en el desarrollo económico no implica olvidar su papel tradicional, ni imitar ciegamente a las sociedades occidentales, pues la mujer musulmana suele dar prioridad a su papel de madre y educadora de sus hijos, como lo ha demostrado una encuesta realizada hace algunos años en el Líbano, donde se ha observado que el 81% de las mujeres opinan que la necesidad que tienen los hijos de su madre es lo que les impide trabajar. En este sentido, es interesante la opinión de un occidental, José Ortega Spottorno, quien dice en un artículo suyo publicado en El PaísEl poder trabajar e independizarse económicamente del marido permite y favorece las separaciones y el tantear varios ensayos de su vida sentimental. Eso lleva consigo dos graves inconvenientes: la desaparición de la vida de familia y la mayor soledad de los hijos pequeños".


Actividades relativas al Trabajo de la Mujer en el Islam


Son infinitos los ejemplos de mujeres que destacaron en los inicios del islam, tanto en el ámbito público como privado. Estos ejemplos sirven como plantilla imprescindible para ser trasladada al tiempo y sociedad actual. ElSagrado Corán y los ejemplos de la época en vida del Profeta Muhammad (s.a.s) son claros en reconocer una serie de derechos y capacidades.

En lo que respecta a otras actividades relativas a la mujer, hay que indicar que ésta tiene derecho a la propiedad, a hacer contratos, a avalar a otra persona y a participar en el comercio o cualquier otra forma legal de obtener ganancias. Y en todos estos casos, la mujer tiene la total libertad de tomar sus propias decisiones, sin la intervención de nadie ( padre, esposo, hermano,…), al contrario que sucedía en la República Federal de Alemania, donde la mujer casada no tenía legalmente el derecho a la propiedad hasta finalizada laSegunda Guerra Mundial.

"Khadija", la Primera Mujer del Profeta, destacó por ser una importante comerciante de la época,contratando a hombres para que trabajasen en su actividad comercial. Por lo tanto, aquí tenemos el primer ejemplo claro de una mujer musulmana capaz de generar riqueza, dirigir su propio negocio y contratar servicios masculinos que reciban órdenes de ella.

La riqueza histórica de la época de Medina, proclamada como la Primera Ciudad Islámica, se caracterizó por contar con mujeres que ocupaban cargos diversos, como fue el caso de "Samra Bint Nuhayk al-Asadiyya", que destacó como "Muhtasib" (Inspector de mercado"Ass-Shifa Bint ‘Abdullah", nombrada"Waliah" (Primera Funcionaria de la Administración Pública).

El primer ejemplo que se constata de una Mujer Gobernante, se encuentra en el propio Corán. "Bilqlis", más conocida como la Reina de Saba, destaca por su gran capacidad y astucia. De igual forma, otras mujeres siguieron su ejemplo, como ocurrió con "Shajar Ad-Durr", que tomó el mando de Egipto a la muerte de su marido, dirigiendo la resistencia a Luis IX. No menos espectacular fue el trabajo desempeñado por "Arwa Bint Ahmad", que dirigió el Yemen y cambió la dedicación del país de las armas a la agricultura.

El Derecho al Trabajo le fue reconocido a la Mujer Musulmana espontáneamente, y consta, por ejemplo de:

-Participación en la enseñanza, como discípulas y maestras.
-Participación en labores sociales, se les reconoció también el derecho al esparcimiento y el ocio.
-Participación en la Política, la mujer fue tan firme como el hombre en defender el Islam incluso en las épocas de persecución. Las mujeres participaron activamente en la organización del Islam, en los juramentos de fidelidad al Profeta, en su defensa, y emigraron de Meca a Medina en pie de igualdad.
-Participación y opinión en las asambleas (shûrà) y dirigieron oposiciones contra las mayorías.
-Participación en distintas labores, como las de regadío, en las de la agricultura en general, en lasindustrias artesanales, en la dirección de los trabajos, en la salud, en la limpieza y en labores domésticas, lo que les permitía llevar una vida digna para ellas y para sus familias, llevando incluso en muchas ocasiones la delantera a sus maridos. 

Precisamente porque se reconocía el derecho de la mujer al trabajo y a la propiedad, el Islam gravó sobre ella el impuesto del Zakat (ayudar a los necesitados) que es el Segundo Pilar del Islam, al igual que pesa sobre cada hombre. Y el "Zakat"  no es otra cosa que colaborar en la construcción del Islam. Por lo que el esfuerzo de las mujeres es igual de meritorio que el de los hombres. Con su aportación, la mujer se destacaba como participante en todo.
Es cierto que las circunstancias del nacimiento de una civilización son propicias para el desarrollo de todas las aptitudes, tanto de las mujeres como de los hombres, pero hay que recordar que el carácter ejemplar de los primeros tiempos del Islam tiene, por un lado, valor de derecho, con lo que las mujeres musulmanas tienen una justificación legal y autorizada en todas sus demandas actuales. Por otro lado, un estudio atento de los primeros tiempos del Islam para su actualización demanda un incremento de los derechos de la mujer en atención de la realidad de estos tiempos, en consonancia con las enseñanzas de los avances que Islam supuso en su tiempo original.